septiembre 22, 2015

Por qué los hombres no amamos a las cabronas





Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor.
– San Agustín.

Las palabras se han ido degradando, a tal grado que una palabra como “Cabrona” es usada como adjetivo para describir a una mujer fuerte e independiente, con esto no quiero decir que los hombres no amen a las mujeres fuertes e independientes, en definitiva que es un atractivo enorme para la mayoría de los hombres inteligentes. 

Pero el punto aquí es que hemos estado utilizando mal la palabra como adjetivo, pues esta misma es a la vez un insulto, las palabras ya no significan lo mismo. Es por ello que tal vez la palabra “amor” también se encuentra degradada. Para algunos es un punto de necesidad, para otros de presunción, pues pasean a la pareja a diestra y siniestra, con la esperanza de recibir unos halagos. Es algo cotidiano y de ambos géneros, no necesitamos ver quien es de Marte, Venus, Saturno o algún asteroide desconocido.

Está mal el hecho de generalizar de qué todos los hombres aman a un tipo de mujer, que se da a desear, que aplica actitudes de pescador de suelta-jala, que sólo termina cansando a la mayoría. El juego de la seducción se debe hacer sin rodeos, con movimientos inteligentes, perspicaces y astutos, pero sobre todo a su tiempo. 

No puedes darle alas a una persona en la primera cita porque pensará que será algo rápido, a menos que lo que busques no sea una relación de larga duración, sino algo casual de una noche, o varias pero sin compromiso. 
Pues el compromiso, como su misma definición lo dice, es un sacrificio, uno lanza al volcán a la señorita virgen Soledad, y se dedica gran parte del tiempo al ser amado, y otro tanto a los cantos fúnebres a la recién sacrificada. 

No digo que sea algo malo, al contrario cuando estás con la persona correcta no extrañas nada de tu anterior soltería, disfrutas al máximo los momentos que tienes con ella. Y otra cosa importante es la actitud, según la definición de cabrona que se quiere atribuir a la mujer, es alguien independiente, por lo tanto alguien que pase lo que pase no se compromete con nadie, no pone su vida en las manos de la persona que sí pone su vida en las manos de ella. 

Es un tanto injusto y desagradable, pues en cierto punto es algo insensible con lo cual no se abren por completo al amor, pues si en algún momento se llegan a separar la ruptura siempre pesa a quien entrega más, con esta justificación es que se escudan a la hora de decir el por qué no. 

¿Cómo es que un hombre va a querer tratar de pasar una vida con una pareja de este estilo? 

De ninguna manera pasa eso es alguien inteligente, creo en definitiva que si tratamos de caer en generalizaciones también podemos observar los fallos de la lógica femenina al querer salir libradas de una relación. Tratando de ser fuertes cuando en realidad demuestran debilidad al no entregarse por completo. 

Es increíble la forma en la que con el paso del tiempo no sólo la roca se degrada, también las palabras, y su fuerza se vuelve polvo, y como dicen “las palabras (hoy por hoy) sí que se las lleva el viento.”